El ser humano desde siempre ha sabido disfrutar de las cosas, algunas de ellas necesarias para nuestra supervivencia y otras no.

Cuando hablamos de disfrutar, podemos hablar de una actividad, como un paseo, un postre, una película o función de teatro, resumiendo todo aquello que nos proporciona felicidad.

Para llegar a ser felices debemos relajarnos y aprender a disfrutar de forma cotidiana de las pequeñas cosas o placeres que nos ofrece la vida.

Tomar un té por ejemplo no es indispensable para nuestra vida o salud, más allá del agua y los componentes beneficiosos que encontramos en el mismo té. Pero sin embargo, nos permite disfrutar de nuestro momento, de su sabor, color y aroma y por ende relajarnos. ¡Esto es recrear la felicidad!

El té, es una de las más antiguas bebidas del mundo. Después del agua, es la bebida más consumida, aunque en España estamos lejos del consumo de otros países como en Inglaterra, china, india, etc.
En torno al té, hay toda una cultura milenaria que empezó en china y fue muy popularizada por los ingleses, con el famoso “té de la cinco”. El té, estuvo presente durante muchos acontecimientos importante de la historia (Boston Tea Party”,La Guerra del Opio…)

El té en definitiva es cultura, y la cultura nos hace disfrutar también, solos o en compañía. Aunque con un té nunca estamos solos, nuestra alma nos hace compañía.
 

¡Feliz fin de semana teteros!

 

Un baño caliente refresca el cuerpo,
un té caliente el alma.
(Refrán japonés)