Hoy les voy a hablar un poquito del café gran aliado de nuestra salud. Pero veamos antes que es el café y de donde proviene. 

Como ya comente en otras ocasiones el café es originario de Etiopia, de ahí paso a Arabia y a la India, posiblemente por los musulmanes en su peregrinación a La Meca que durante siglos fueron grandes rutas comerciales.

Pero los que más propagaron el cafeto fueron los holandeses.

El cafeto es un árbol pequeño, en estado silvestre puede alcanzar 10 metros, pero para el cultivo se les suele mantener en 3 metros de hoja perenne. De hojas perenne, florece a partir del tercer o cuarto años, su flor es fragantes, de color blanco o rosáceo, de corta duración ya que al tercer día de floración deja paso al fruto. El cafeto requiere de clima cálido y húmedo, aunque se adapta a lugares templados, con lluvias moderadas, no resiste las  heladas. El mejor clima para el cultivo del cafeto oscila entre los 22 y 26 grados centígrados. Cuando las bayas tengan un fuerte color rojo, se quita la pulpa y se deja secar dos o tres días al sol, y ya está listo para ser tostado.

Se comercializan dos especies, la Robusta o Canephora y el Arábica. El Robusta  crece a poca altura (unos 800 metros). Es un café con más cafeína que el Arábica (aproximadamente el dobe), al  crecer en zonas secos, tiene un sabor al final amargo, es más fuerte, poco aromatizado y poco digestivo. La especie Arábica, crece entre los 800 y 2.400 metros de altura. Esta variedad tiene menos teína, suave al paladar, más aromática y más digestiva.

Se ha constatado que un consumo moderado de café, disminuye el riesgo de enfermedades cardiovasculares, de Parkinson, diabetes y algunos canceres, (de la próstata y de mama), por contener antioxidantes como los polifenoles.

Ya sea un cafecito, un cafelito, un cafetito, un cafecico,  un cafetico o un cafecillo que sea bueno y que siente mejor...

Hasta la proxima!